Lo raro, lo habitual

Lo raro, lo habitual

domingo, 8 de diciembre de 2013

Comenzar una nueva vida

Todos hemos pensado alguna vez en "empezar de cero". Desde cantantes famosos hasta la persona más intimista, todos hemos deseado alguna vez huir del lugar en el que estamos e irnos lejos a empezar una vida nueva pero, de ese 100%, ¿cuántos son capaces de hacerlo realmente? Siendo objetivos hay menos valientes de los que parecen. La mayoría de las personas no son capaces de hacerlo pero hay quienes, como yo, se ven obligados ,por circunstancias ajenas, a dejar su vida tal y como la conocían y empezar otra en una ciudad nueva, rodeada de personas todavía desconocidas, en un ambiente diferente y otro hogar al que no están acostumbrados. Yo he empezado de nuevo mi vida en Madrid, ni más ni menos que la capital de España. He cambiado mi convivencia al lado de tres personas con las que me he criado por la convivencia con doscientas personas totalmente nuevas para mí, en una pequeña habitación (con las grandes vistas de la imagen) repleta de recuerdos de pared que conducen a mi antigua vida convirtiéndola en una espiral de situaciones y emociones. Sé a ciencia cierta que los recuerdos de mi vida en Teruel se irán sustituyendo por recuerdos de mi vida en Madrid (que han sido muy intensos en los escasos tres meses que llevo aquí) pero eso no quiere decir que olvide mis raíces. He cambiado mi ambiente callejero y solitario del pequeño Teruel por el transitado, ajetreado y caluroso ambiente de Madrid.
Ahora la pregunta es ¿merece realmente la pena dejar todo atrás y empezar de cero? La respuesta puede ser cualquiera si, no, tal vez.. Todo depende de la persona, de cómo juegues tus cartas, cuán dispuesto estás a cambiar, y cómo de preparado te sientes para pulsar el botón de "reinicio". Mi respuesta es un rotundo, no me arrepiento ni me arrepentiré de dejar en un segundo plano el inicio de mi vida y continuarla sin tener que arrastrar los errores cometidos, sin la preocupación que conlleva realizar cambios, sin tener que continuar una rutina de la que no encontraba una salida; un sí rotundo al cambio de vida. Yo he conseguido ser valiente, dejar atrás mis raíces y mi gente, todos mis logros y mis costumbres.
¿Y tú, eres capaz de dejar tu vida?

miércoles, 6 de noviembre de 2013

El hombre de mi vida

Hoy día 7 de noviembre es un día muy especial para mí. Hoy cumple un año más el hombre de mi vida. El hombre de mi vida no es ningún niño que conozca ni pueda llegar a conocer, el hombre de mi vida es el que veis en la foto. Tal y como se ve es un hombre valiente, luchador, sincero, humilde y honesto. Siempre ha luchado por sacar a su familia adelante sin importar lo que tuviera que hacer y del esfuerzo que eso suponga, ha sido fuerte como pocos tragando y encargándose de cada problema tanto suyo como de los suyos. Todo lo que ha conseguido ha sido gracias a su esfuerzo y dedicación personal aunque eso supusiera olvidarse de lo que realmente desea y nunca le ha reprochado nada a nadie, y en estos tiempos eso es algo digno de admirar. Él es una persona que dice las verdades aunque duelan, porque sabe que una verdad duele en el instante pero una mentira duele siempre, y, cómo el me decía siempre "se pilla antes a un mentiroso que a un cojo" por eso siempre está dando consejos e intentando ayudar a su familia y amigos sea cual sea su condición. Él es padre, amigo y compañero.
Por ser como es se ha ganado el cariño y respeto de todos los que han tenido el privilegio de conocerle. Aunque me resulte difícil hacérselo entender, es tanto el amor y cariño que siento por él que hoy puedo estar orgullosa de ser quien soy porque gracias a él y las circunstancias de la vida hoy soy una persona consciente de lo que tiene y puede perder y eso me ha hecho ser fuerte, uno de principales valores que me ha inculcado desde que tengo memoria, Me ha enseñado a vivir la vida haciendo lo que me gusta y a centrarme en lo importante dejando a un lado los pequeños problemas. Junto a él y mi familia he aprendido que los problemas no se rehuyen, que porque los olvides no se van a resolver solos y que si se rehuyen sólo se acumulan y al final tienes que enfrentarte a todos a la vez. Que comportarse como un cobarde solo agrava tus problemas y que para vivir es necesario afrontar tus actos y atenerse a las consecuencias, que a veces merece la pena perder el orgullo por aquellos que te rodean y que lo que haces no influye solamente en ti sino también a todos los que están a tu alrededor.
Por todo lo que ha pasado y todo lo que ha sufrido quiero desearle lo mejor para el resto de su vida, hacerle saber que desde Madrid le echo mucho de menos y que es un pilar fundamental para mi vida. FELICIDADES PAPÁ, TE QUIERO.


martes, 28 de mayo de 2013