Lo raro, lo habitual

Lo raro, lo habitual

miércoles, 18 de junio de 2014

Estudiar una carrera

Cuando acabamos el colegio sabemos que tenemos que ir al instituto, al acabar el instituto tenemos que hacer bachiller, cuando acabamos bachiller selectividad y en la selectividad tenemos que sacar fuerzas que ni si quiera sabemos que tenemos para sacar la máxima nota posible y estudiar una carrera (o dos o tres). Cuando estamos en el colegio nos parece difícil y nos dicen que el instituto lo es más, cuando estamos en el instituto nos parece difícil, tal y como nos habían dicho, pero nos dicen que el bachiller es mas; cuando estamos en bachiller nos parece también difícil y nos dicen que selectividad lo es mucho más. Unos minutos antes del selectivo nos parece que todo nos va a salir mal, que nos hemos estado preparando dos años para poder tirar todo en una hora y media aunque, cuando pasa nos damos cuenta que no es tan difícil, entonces llega el momento cuando te dicen: "la universidad es más fácil porque estudias lo que te gusta" pero tus padres te dicen que es más difícil porque hay que estudiar mucho, más incluso de la idea que te habías hecho de todo lo que tenías que estudiar para selectividad y entonces piensas. ¿Puede ser que sea e mismo tipo de dificultad que la selectividad? ¿O es el grado de dificultad que tus padres te dicen?
Tiene sentido pensar que es el mismo tipo de dificultad que la selectividad porque, al fin y al cabo, una vez la haces te das cuenta que lo único que han hecho ha sido meterte presión porque te juegas tu futuro y no lo puedes tomar a la ligera, y sin embargo puede ser el grado de dificultad que tus padres te dicen porque ellos lo han vivido y no tienen por qué meterte presión porque ya lo han hecho con la selectividad.
Para todos aquellos que aún tengan esa duda yo voy a daros mi opinión. Estudiar una carrera es difícil. Puedes haber tenido un hábito de estudio en selectividad muy bueno, pero no lo será tanto como el que te exigen en una carrera.Y ya sé que estaréis pensando "yo no voy a hacer derecho, no voy a tener que estudiarme esos enormes libros" pues aquí está el desengaño. Las matemáticas que era lo que en el instituto "no había que estudiar" en la universidad se convierten en un reto imposible a la vista del estudiante y a los que les parezca que estudiar derecho o cualquier carrera de letras que sea "de empollar" es la mejor opción porque es "memorizar y vomitar" me veo en la necesidad de abriros los ojos. No. Ya no sólo se trata de memorizar y vomitar, hay que reflexionar, comprender, analizar, relacionar y redactar.
Una carrera es eso "que tienes que hacer", entrar a la universidad, en nuestra sociedad, es una parte de nuestras vidas, parece que no hay nada más, que los que no estudian una carrera es porque no han sido lo suficientemente listos o trabajadores y ese prototipo hoy lo tengo que desmentir. Una persona que ha terminado un grado superior está mejor preparada que en un segundo año de universidad, que es el curso equivalente en una carrera, aunque ese no es el tema importante, lo importante es lo preparado  tanto mental como físicamente que hay que estar para sacarse una carrera con una media "decente".
"La universidad son los mejores años de la vida" no lo niego, la oportunidad de ir a la universidad, independizarte y salir de casa es una de las mejores experiencias de la vida pero las mismas personas que dicen eso saben lo que un estudiante sufre cuando tiene que prepararse un examen o hacer un trabajo.
Así que, ¿estudiar una carrera? sí, pero teniendo siempre en cuenta que la vida no es un camino de rosas, que no todo sale siempre como uno espera, que te equivocarás, caerás, pero merece la pena hacer el esfuerzo de levantarse porque no hay mejor sensación que saber que haces las cosas bien, que te estás labrando un futuro y que estás aprovechando una oportunidad que no todo el mundo tiene porque, recuerda, lo que hagas hoy te llevará al lugar donde estarás mañana.

Diez

"¿Si todos los caminos llevan a Roma? ¿Cómo se sale de Roma?
A veces pensamos demasiado y sentimos muy poco. Mi abuelo siempre decía que si alguien quiere seriamente formar parte de tu vida hará lo imposible por estar en ella, aunque en cierto modo perdamos entre pantallas el valor de las miradas, olvidando que cuando alguien nos dedica su tiempo nos está regalando lo único que no recuperará jamás, y es que la vida son momentos, ¿sabes? Que ahora estoy aquí y mañana no lo sé. Así que quería decirte que si alguna vez quieres algo, si quieres algo de verdad, ve por ello sin mirar atrás, mirando al miedo de frente y a los ojos, entregándolo todo y dando el alma, sacando el niño que llevas dentro, ese que cree en los imposibles y daría la luna por tocar una estrella.
Así que no sé qué será de mi mañana, pero este sol siempre va a ser el mismo que el tuyo. Que los amigos son la familia que elegimos y yo te elijo a ti, te elijo a ti por ser el dueño de las arrugas que tendré en los labios de vieja. Que apuesto fuerte por todos estos años a tu lado, por las noches en vela, las risas, la fiestas, los secretos y los amores del pasado, tus abrazos así porque sí, sin venir a cuento ni tener por qué celebrar algo.Y es que en este tiempo me he dado cuenta de que los pequeños detalles son los que hacen las grandes cosas, que tú has hecho infinito mi límite; así que te doy las gracias por ser la única persona capaz de hacerme llorar riendo, por aparecer en mi vida con esa sonrisa loca, por ese brillo en los ojos que es capaz de pelear contra un millón de tsunamis.
 Así que no, no sé dónde estaremos dentro de diez años,ni sé cómo se sale de Roma. No te puedo asegurar nada pero te prometo que, pase lo que pase, estés dónde estés, me voy a acordar de ti toda la vida, y por eso mi luna va a estar siempre contigo porque tú me enseñaste a vivir cada día como el primer día del resto de mi vida, y eso no lo voy a olvidar nunca."